
La batalla de la Granja. Historia de un enfrentamiento olvidado.
Héctor Monterrubio Santín y Eduardo Juárez Valero
Librería Ícaro 2008
El título de esta reseña es la pregunta que mas hacen los jóvenes residentes y visitantes de la Granja de San Ildefonso y de Valsaín al tener noticia de los combates librados en torno al Real Sitio entre el 30 de mayo y el 3 de junio de 1937. Ícaro, una librería de la Granja que ha editado ya varios libros sobre historia, naturaleza y cultura de esta localidad, ha publicado recientemente La batalla de la Granja, historia de un enfrentamiento olvidado, una monografía dedicada a esta batalla.
Es la primera monografía que sobre la batalla se ha realizado, afirma Paul Preston al prologar el libro. Es cierto, pero también es justo aclarar que la batalla aparece detallada en La ofensiva sobre Segovia y la batalla de Brunete, de Jose Manuel Martínez Bande, aunque no sea una monografía.
La obra de Héctor Monterrubio y Eduardo Juárez comienza dedicando las 100 primeras páginas a los prolegómenos de la batalla. Aquí es donde, al hablar de la II República, nos cuentan como se vivían los cambios políticos en la provincia de Segovia y, particularmente, en La Granja y en Valsaín. Continúa contando el estallido de la guerra y los primeros combates de la sierra de Guadarrama, especialmente duros en torno al alto del León, sobre los cuales aparecerá pronto una monografía de Jesús Vázquez Ortega.
Una vez puestos a la descripción de la batalla, los autores intercalan en su relato partes de guerra de ambos bandos así como testimonios de personas que participaron en ella. En esta parte de la obra es donde se percibe el detallado conocimiento del terreno de batalla que poseen los autores. Conocimientos muy útiles para la explicación de los hechos y, en caso de contradicciones entre partes de guerra, para averiguar que documentos son mas veraces y precisos. Tales conocimientos les llevan a los autores a aventurar un cambio en la ofensiva republicana: Si la 35ª División..., hubiese descendido desde los pinares de Navahermosa, por la ladera de la Cachiporra..., habría encontrado un camino directo hacia Segovia..., por una llanura donde los carros de combate se podrían haber desenvuelto con facilidad. Esto es admisible como hipótesis, pero puesto en práctica habría sido muy arriesgado este avance de los carros por tener una frágil comunicación con su retaguardia.
El libro dispone también de numerosas fotografías, cartografía detallada, un amplio apéndice documental y, como novedad, los movimientos de la batalla representados en un mapa de hexágonos de “wargame”, un divertimento.
Por último, y pensando ya que mas mercados puede tener un libro editado con distribución local, un reclamo para que sea mas leído e incluso, traducido al inglés, sería decir que este libro trata sobre la batalla donde Ernst Hemingway ambientó su novela: Por quien doblan las campanas.
Weidner
8 comentarios:
Estimados amigos, soy uno de los autores del libro La Batalla de La Granja: Historia de un enfrentamiento olvidado. Agradezco en general la crítica que han hecho de nuestra obra. No obstante, respecto a la valoración que se hace de un pasaje de la obra como hipótesis he de decir que no se trata de tal. Si se hubiera hecho caso a Vicente Rojo esa habría sido la dirección del movimiento, mucho más efectiva que la realizada finalmente. El estudio no establece hipótesis, al menos esa fue nuestra intención, y sí mucha documentación contrastada. Deseamos que sirva para que todos aquellos que lo lean puedan comprender mejor una de las batallas más desconocidas de la Guerra Civil Española.
Estimado Eduardo: Desde luego que el libro cumple ampliamente su objetivo de hacer comprender mejor la batalla y la documentación aportada y contrastada es harto valiosa y abundante. El pasaje que aparece en la página 115 lo he interpretado como hipótesis o como interpretación de los autores por estar expresado en condicional y por no aparecer en el párrafo ni a pié de página ninguna mención al origen del plan. Podría añadirse en siguientes ediciones ya que el libro no es parco en citas y notas aclaratorias.
El plan de llegar a la carretera descendiendo por la Cachiporra (topónimo que se repite en la zona) es viable para la infanteria. Por un terreno menos abrupto que el descenso de Peña Citores, que se realizó. Esto habría puesto en serios apuros a los nacionales. Ahora bien, una cosa es cortar la carretera y otra hacer llegar allí a los carros por terreno montañoso y boscoso y, suponiendo que llegasen allí sería muy arriesgado hacerlos avanzar hacia Segovia sin tener ninguna comunicación por carretera con el puerto de Navacerrada. Es posible que con dificultad llegasen sin carretera los carros, pero seguro que no podrían hacer pasar por allí los camiones quedando la vanguardia desabastecida. Sobre la viabilidad de esta hip... digo... alternativa podemos seguir debatiendo aquí o en el foro de historia militar enlazado en este blog.
Un saludo.
Estimado amigo,
estoy de acuerdo con tu apreciación. No obstante, sí había un camino para hacer circular la caballería hasta la carretera: podrían haber utilizado la pista que bajaba desde la Silla del Rey t enlaza con la carretera de navacerrada entre La Granja y Valsaín. En lugar de hacer eso, la XIV se enfrascó en un infructuoso y lamentable esfuerzo por tomar el cerro del Puerco. Entre éste y La Granja, más de tres Km., no había defensa alguna. Si los T-26 hubieran llegado hasta la carretera...
Estimado Eduardo:
En lo de la inutilidad de los duros combates por el cerro del Puerco si estoy de acuerdo. El parrafo citado afirma acertádamente que éste, el de Matabueyes y el de Cabeza Grande eran fácilmente rodeables. Lo que me ha chocado es lo de tomar la carretera de Revenga con carros descendiendo por la Cachiporra.
Un saludo.
Estimado amigo,
el próximo fin de semana tendrán lugar en La Granja las II Jornadas de Investigación del CIGCE que dirijo. No estaría mal que te acercaras y charlaramos relajadamente sobre estos asuntos y alguno más frente a unas buenas viandas y un caldo de la tierra.
Muchas gracias por la invitación, Eduardo. Yo estoy estudiando la posibilidad de ir a La Granja a alguna de las jornadas del próximo fin de semana, donde van a ir varios de mis compañeros del Colectivo Guadarrama. Fué allí donde nos conocimos el pasado 2 de agosto ¿recuerdas? Soy el que tomaba coordenadas con un GPS.
Un saludo.
Hola compañero,
espero que disfrutaras con las clases de Pablo y Ricardo del mismo modo que hicieron todos los alumnos presentes en la sede del Centro de Investigación de la Guerra Civil Española en Valsaín. La pena fue que no pudimos charlar un poquito más dadas mis obligaciones organizativas. Espero que la próxima vez me puedas deleitar con tus conocimientos sobre las dos grandes guerras del XX. Un abrazo.
Un abrazo igualmente, Eduardo. Cuenta con que volveré a Valsaín, que todavía queda mucho que investigar entre sus pinares.
Me dió la impresión de que los alumnos pusieron interés por las clases y que en las prácticas sobre el terreno a algunos se les despertó el espíritu investigador.
Hasta la próxima.
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