Respingo editorial

Sí, todavía no me lo creo y puede que tenga la visión borrosa, quizás, por los años. Un monográfico en la veterana serie de Men-at-Arms de la ínclita Osprey que trate sobre los mal conocidos ¡Tercios Españoles!, perdón, The Spanish Tercios ¿es cierto lo que ven mis ojos? Parece que en unos meses, concretamente en julio del 2012 (antes era para agosto) será una certeza esa publicación.
Vaya, han tenido que pasar 481 números de los cuadernos anglosajones (algunos, estupendos, desde luego) para que fructifique en exclusividad, una iniciativa sobre esas formaciones míticas hispánicas o, casi mejor dicho, imperiales, por la sangre, bajo los Austrias, que los unía desde diferentes destinos geográficos. Mi pasmo se ha atenuado un poco cuando he visto el autor principal del milagro. Responde al nombre de Ignacio J.N. López (¿será un español a secas, un emigrado, anglo con orígenes patrios, hispano?) y, sin conocerle tampoco de nada, le presento YA mis respetos. 
He de confesar que si hubiera sido anglosajón su nombre, ya me hubiera caído de mi mesa. Aunque es cierto que en otras series (Fortress, Campaign, New Vanguard, Essentials…) sí que se habían preocupado de mostrarnos algo de las bondades del armamento, arquitectura, historias o campañas españolas de esa época del XVI, era sintomática su aparente ¿repulsión por nuestra legendaria infantería a pie firme? 481 motivos editoriales avalan mi tesis; puedo añadir para reafirmarla que no hayan aparecido nunca en Warrior (la serie de los más mortíferos y legendarios soldados como los Mau Mau, Samurai Women, French Poilu o el British Infantryman in South Africa…), donde aparte de los ejemplos anteriores, sí tenemos a los “brutales y piojosos” Conquistadores españoles, esto es mío y entronca seguramente con la habitual impresión anglo vulgar sobre ellos, por ejemplo.
Me pongo más en mi línea o enfoque caballeroso y crítico para comentarles que el resumen cabal y objetivo, junto a los Contents nos dan buenas pistas de su vocación “enseñadora” y generalista. Sigue la dirección expositora que, por estos lares, ya conocíamos sobradamente por otras obras pretéritas y eméritas de Quatrefages, Parker, Albi o Mesa, entre otros. Me gusta, sobre todo, que se incida en el “use of weapons in combination”, esto es, en la tremenda flexibilidad de la que hacían gala estas formaciones modernas en un combate y que, poco a poco, se les está reconociendo en los foros anglosajones o la aparición incluso de lo naval, siempre una visión más desatendida. El acompañamiento pictórico, rico y variado, es obra de un asiduo a la editorial desde hace décadas y tampoco hay nada que objetar. Como curiosidad, aparecían en la web dos portadas para este mismo título; una, desde la distancia, me parecía algo errónea, creo, por los ropajes de los 3 soldaditos de la portada. Parece subsanado.
Aplaudo, en definitiva, esta conquista editorial en la sagrada Albion y ¿para comprarlo? Sólo si no se ha leído nada de lo anterior o como gustosa rareza en la estantería del hogar de cada uno o una...lo pensaremos.
Ozymandias

Una revolución acallada



LA REVOLUCION ALEMANA DE 1918 - 1919
SEBASTIAN HAFFNER, INEDITA, 2005
ISBN 9788496364172 (también hay edición en bolsillo).
Por algún extraño motivo que supongo compete a los responsables editoriales de Planeta, Círculo de Lectores, Destino, e Inédita, el recientemente fallecido Sebastián Haffner ha publicado casi todos sus libros en nuestro país. No es que sea malo, vamos a ver; lo que he leído suyo me parece más que potable, y de hecho el título del que adjunto portada me parece muy, muy valioso, sobre un tema del que ni siquiera en alemán se ha escrito demasiado. Lo que pasa es que no encuentro motivo para tanta preferencia de Haffner frente a otros historiadores; quizás sea, por qué no reconocerlo, porque Haffner no es el mejor analista del nazismo, ni el mejor biógrafo de Churchill, ni el mejor memorialista de su época... pero sabe ser ameno y sabe narrar los hechos de forma aparentemente neutral. Aunque al mismo tiempo no lo sea nunca. Haffner aprovecha su estilo neutro para exponer sus teorías de forma natural y nada forzada, sin imponernos su punto de vista pero sin olvidarse de vendernos "su" moto.
Todas estas virtudes de Haffner están plenamente representadas en este librito sobre una de las revoluciones más "misteriosas" del siglo XX, si no la que más. Mientras que otros procesos revolucionarios, triunfantes o no, siempre están llenos de herederos, mártires y víctimas, éste ha quedado sepultado por el peso del nazismo y su mito de la "puñalada por la espalda". Sin embargo, las conclusiones de Haffner van más allá de la futura Alemania de Weimar y de Hitler, y ve en el fracaso de la revolución alemana de 1918-19 claves para comprender las dos Alemanias de la posguerra.
Ya prefigurado en los siniestros Freikorps que laminaron un proceso que Haffner no duda en calificar de oportunidad histórica, el III Reich es tan heredero de la revolución alemana, como el Congreso de Viena hijo de la revolución francesa. Si a eso le sumamos unos cuantos paralelismos con las actuales convulsiones de este principio de siglo, merece la pena volver a visitar este título.

Nuevos saldos de Crítica (y Ariel)

Lo que se ve en la foto,  y poco más. Por si no se ve bien, el precio es de 9,95€. Siguen en venta (más rebajados) los tomos sobre la segunda guerra mundial de los periódicos del grupo Planeta.

Re-colección nueva de Osprey

Nueva variante del fondo de Osprey por RBA: colección Grecia Clásica, que comienza, por cierto, con el mismo título que la inmediatamente anterior Grandes Batallas, Termópilas, pero con otra portada. Por lo que se ve, son los títulos de "Grecia y Roma", restringida a los títulos referentes a la historia militar de la primera gran civilización europea, según reza su publicidad. En el PDF del folleto se detallas 19 títulos. Más información, en la web correspondiente.

¡Que la disfruten!

Los saldos de enero

Este año, dentro de los libros de historia que han tenido a bien saldar las editoriales nos encontramos con títulos de Paul Preston o Paul Johnson, además de una buena cantidad de volúmenes de Algaba. Yo he comprado La propaganda negra en la Segunda guerra mundial, de Stanley Newcourt-Nowodworski, un estudio sobre un área que, aunque suene a tópico, es bastante desconocido. Pero también se encontraban estudios sobre temas más patrios, como La guerra del gabacho 1808-1814, que puede verse en las fotos.
Como siempre, y también, hay un gran número de novelas históricas y pseudorrománticas, pero eso es otra materia...


El ejército nacional bordurio


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HG 8 Pinpin, versión borduria del Messerschmidt 109.   
Básicamente el motor de la versión D en el fuselaje del F.
The Bordurian Nacionalist Army, de Caballero Juradoz, (sic) Carlos. Osprey Warrior Special, Londres 2011. 110 pgs. Resumen de la edición en español “El ejército nacional bordurio”, Lopez Lomo Ibérico Editor. 350 pgs. Guijuelo, Salamanca 2008.

De nuevo nuestro autor nacional favorito, Carlos Caballero Jurado, nos sorprende publicando un nuevo Osprey Special sobre la temática del III Reich que nos es tan grata. En esta ocasión, el contingente elegido para su estudio es el denominado Ejército Nacional de Liberación bordurio, una desconocida unidad armada que intentó integrarse en las Waffen SS y luchar junto a los alemanes al final de la segunda guerra mundial.

En su vasto esfuerzo para reivindicar la memoria de las legiones de los pueblos europeos integrados en las Waffen SS, Caballero Jurado recupera la historia de Borduria, en particular del partido político ultranacionalista y ultracristiano de los “cruces cuadradas”, también conocidos como la “Guardia de latón”, en referencia a la bíblica primera epístola de San Pablo a los corintios, sobre el bronce sonoro y el címbalo vibrante.

De entre todos los aliados del Eje en la convulsa Centroeuropa de los años 30, los bordurios no han recibido nunca la atención que merecen, pese a las muchas glorias guerreras que atesoran en su pasado. Caballero Jurado disfruta dedicando dos tercios del libro a la historia reciente del noble pueblo bordurio, sobre todo desde el nacimiento de Senki Niemand, fundador de los cruces cuadradas. Buscando significarse entre los fascismos de su tiempo, Niemand envió un contingente de voluntarios a la guerra civil española, 14 oficiales y tres de contingente de tropa, con tan mala suerte que en la misma ceremonia de despedida la mayoría (vamos, los 14 oficiales) cogieron por error el tren a París, y no hubo forma de comunicarse con ellos hasta bien avanzado el año 39.

Afortunadamente, el resto del contingente bordurio, quizás por haber viajado con billete de 3ª clase, llegaron a la península y pronto sirvieron codo con codo con sus camaradas alemanes e italianos. Aunque no llegaban a integrar un triste pelotón, los bordurios dieron testimonio de su voluntad de lucha, muriendo uno nada más llegar al frente. Sus últimas palabras fueron ¿Nadzglÿlsku faldal mina?, que traducido quiere decir: “¿qué significa “mina”?”. Como, por cuestiones morales, no era de recibo seguir acumulando bajas, se decidió destinar a los otros dos a servicios esenciales de retaguardia, directamente bajo mando alemán, que eran los únicos capaces de entenderse con ellos. En este destino, y hasta el Glorioso Final de la Cruzada, los bordurios destacaron en el día a día de la ejecución de las tareas que les fueron encomendadas, con gran entusiasmo y profesionalidad, y revolucionaron áreas como el lustre de botas y la fabricación de bigudíes, materias en las que los germanos pronto reconocieron su habilidad.

Terminada la guerra, y tras una despedida apoteósica, en la que se reunieron con sus oficiales, regresaron a Borduria, donde el Partido estaba sufriendo terribles persecuciones y problemas, debido al carácter antidemocrático de su monarca, aliado con izquierdistas y masones. Este irresponsable intentaba alinearse con Francia y el Reino Unido, pese a la dilatada historia de amistad germanoborduria. La derrota de Francia dejó al país aislado, y se impuso un realista cambio de alianzas. Aunque Senki Niemand había conseguido el apoyo dentro del ejército del coronel Bob Spônz, el general Patricio dio un autogolpe de estado. Niemand tuvo que compartir celda con gitanos y marxistas, pero la mayoría de los cuadros del partido consiguieron refugiarse en Napolas, Lebensborn y otras instituciones SS, que admiraban su pureza ideológica y voluntad de servicio. Y pese a residir en edificios separados de los alemanes, pronto los refugiados bordurios revolucionaron los servicios de lavantería y repostería, mejorando notablemente la calidad de vida de sus benefactores.

Mientras, la guerra proseguía su curso. Bajo el liderazgo del general Patricio, conocido como El Estrella, grandes cantidades de bordurios dieron gozosos su sangre y su vida en pos del ideal de la grandeza de Europa. Como luchaban preferentemente en el Grupo de Ejércitos Sur,  hubo planes de crear una unidad experimental con los exiliados cruces cuadradas destinada a colaborar con la división azul, mejorando ante todo aspectos en los que los españoles flojeaban, como la pulcritud del uniforme y los modales en la mesa; pero, aun antes de empezar, la Rasse und Siedlungshauptamt (RUSHA) expresó su preocupación de que se combinaran lo peor de ambas razas, mientras la Volksdeutsche Mittelstelle (VOMI) temió lo contrario, así que la Guardia de Latón siguió en el exilio, lejos del frente. 


A pesar del heroísmo y decisión de las fuerzas del Eje, y pese a las garantías dadas por Patricio al Führer en 1941, el RSHA identifica un complot  para apartar a Borduria de la guerra y retirarse del conflicto; total, lo que quedaba del ejército ya estaba casi de vuelta en el país. El complot, con el coronel Kalamard al frente, cuenta con el apoyo del mismísimo rey.  Así que los auténticos patriotas tuvieron que dar un paso al frente y, con la ayuda de sus camaradas de las SS, decidieron sacrificarse para garantizar el honor de Borduria.  Con Niemand como vicepresidente, el coronel Bob Spônz asume la tarea de continuar la lucha al lado de los alemanes, aunque desde Viena, ya que la totalidad del territorio bordurio ha sido ocupado por traidores y comunistas. Es aquí donde empieza la gloriosa historia del Ejército Nacional de Liberación Bordurio, con Niemand reclutando a todos los bordurios exiliados en el III Reich para  luchar bajo el mando de Spônz, y hacer frente a la palabra dada y restablecer el honor bordurio.  En un brevísimo plazo de tiempo consigue crear una Comisión para el diseño del uniforme e insignias para el nuevo ejército, otra para la reescritura del himno nacional, y otra para el adoctrinamiento político y moral del nuevo ejército en el exilio. Desgraciadamente, cada poco deben cambiar de sede por motivos ajenos a su voluntad y a la de los hospitalarios alemanes.

Pese a sus deseos, parece ser que sólo llegó a prepararse una compañía de combate para servir en el frente, pero antes de llegar, desgraciadamente,  tuvo que ser retirada, pues los brazaletes con su bandera nacional no tenían los colores correctos, y el corte del uniforme de sus oficiales no se correspondía con las ordenanzas. Además, cuando llegaron dondes se suponía que estaba el frente, no encontraron más que soldados enemigos.


Sin embargo, en el amargo y duro final de la lucha, en Berlín, no faltaron voluntarios bordurios luchando en el metro, en las alcantarillas, al lado del Batallón Ezquerra, con sus bigotes impecables. Con esa prosa perfeccionada por el autor desde sus tiempos en las revistas CEDADE  o Revisión, Caballero Jurado nos transmite el heróico espíritu que animaba a los jóvenes bordurios de las Cruces Cuadradas, capaces de llevar el botijo y lo que hiciera falta para ayudar a los combatientes, imbuídos de sano fanatismo y voluntad de servicio. También nos recuerda los momentos finales de Bob Spônz, que fue visto por última vez cerca del  búnker de la cancillería, con corbata roja y los tradicionales pantalones cortos bordurios. Los rumores sobre su paradero, que insistentemente sostienen que se oculta en una pulpería de San Theodoros, como encargado de cocina, nunca han sido confirmados.  


Desgraciadamente, ni en el volumen de Osprey ni en la edición no resumida de López Lomo Ibérico Editores, pudo Carlos Caballero informarnos de la suerte que corrieron durante la guerra los ciudadanos bordurios de ascendencia o religión judía. Tampoco sabemos nada de los gitanos, ni  de la actitud de los cruces cuadradas respecto a ambos colectivos.  Eso sí, contamos con un apéndice sobre los planes de los Cruces de Latón para incrementar el nivel cultural del pueblo gracias al apoyo y simpatía que creían contar con divas como Florence Foster Jenkins, alias "Il ruiseñor di Milano"  para que dieran recitales de Wagner, Gounod y Bizet por pueblos y aldeas. También contamos con preciosas láminas que reproducen con total detalle las insignias, equipo y uniforme diseñados para el Ejército Nacional Bordurio en interminables sesiones de trabajo.

Así que, en pocas palabras, un volúmen imprescindible para todo el que quiera conocer estas páginas desconocidas de la reciente historia europea, ocultadas por los vencedores.