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El invierno no es tu camarada


Xose M. Nuñez Seixas: Camarada invierno. Experiencia y memoria de la división azul. (1941-1945). Editorial Crítica, Barcelona 2017,  576 págs.
ISBN: 9788416771943
Nunca me han gustado los linchamientos, los vetos, o las invitaciones al boicot. Por eso he leído este libro. Y antes de que nadie comente nada, también leí en su momento a Pío Moa, cuando sólo había publicado en Encuentro.

Dudo que ninguna otra unidad de este tamaño haya recibido tantísimos estudios, o haya protagonizado tantas obras de ficción. (excepcional la de Prada, por cierto). Y aún así, queda algo que contar. No, no se trata de escribir otra monografía sobre sus capellanes, su servicio de farmacia o postal, sino de observar a la unidad desde la perspectiva historiográfica del siglo XXI, Vamos, lo que se llama "nueva historia militar", una combinación de la cultural, social y de género, nada menos. En qué se diferencia de lo que los antiguos llamábamos "de las mentalidades" lo dejamos para otro día (el gran acento, ahora,  es en la de género). Pero bueno, será que antes estaba de moda lo francés, y ahora prima lo anglosajón barra germánico.

Quien desee una descripción simplemente de hechos y batallas, es mejor que se lea los libros de Xavier Moreno Juliá, a mi modo de ver los mejores, aunque ojo, no es que menosprecie el resto, simplemente son los que he leído y me han parecido buenos. El de Kleinfeld y Tambs, la verdad, es muy guerra fría. Y tampoco soy un experto en este tema, que es ancho y proceloso.

Y pese a que al comienzo el autor expulsa a los amantes del coleccionismo militar, de las descripciones de movimientos de tropas, material bélico, batallas y escaramuzas , de los recuentos de medallas... (loc. 206-207, edición digital) , lo cierto es que se preocupa de situar todos los hechos y realiza un resumen exhaustivo del contexto, desde los primeros grupos fascistas en España hasta la difusión de la literatura rusa, desde la planificación de Barbarroja hasta el asedio de Leningrado, todo en realidad bastante más amplio que en los libros que sólo se dedican a exponer los hechos de armas de la división. La verdad es que puede llegar a parecer excesivo, pero sí es importante respecto a otras obras tan tremendamente centradas en la unidad, que parece que existía en el vacío. 

Respecto a fuentes bibliográficas, autores alemanes y todo eso dejo el asunto a otros que saben muchísimo más del tema que yo. El meollo, la parte más interesante, estriba en desarrollar las miradas que los divisionarios tenían sobre lo que vivían, dentro de su marco educativo, ideológico y cultural, y de cómo los veían los demás, alemanes y soviéticos (estonios, letones, lituanos, bielorrusos...) sobre todo, aunque no exclusivamente (polacos, belgas...). Este punto es sobre el que se ha montado una tremenda polémica, sobre todo entre quienes no se han leído el libro, ni se lo piensan leer. 

Y no es para tanto. No me parece que Xeisas "mate al padre" con lo que muestra en el magnífico último capítulo. Quizás es que este reseñador ya está curado de espantos desmitificadores. Hace tiempo que se le cayeron las charreteras al barro, y (cree) no confundir mito y realidad. Más allá de las frases grandilocuentes, la 250 división de voluntarios españoles ni estaba formada exclusivamente por pícaros y sucios guripas, prestos al combate suicida, ni por hidalgos recién pintados por Velázquez con una oración en los labios y un chuzo en la mano. Y ahí radica su grandeza. 

Antena 3 anuncia el rodaje de su nueva serie: Skorzeny entre costuras


Rubén Cortada caracterizado de Skorzeny. Obsérvense las cicatrices.

Tras el final apoteósico de Velvet, Antena 3 busca continuar sus éxitos y de paso contraatacar los logros de Tele 5 con  'Lo que escondían sus ojos'. Si la producción de la Cadena Rosa estaba basada en la novela homónima escrita por Nieves Herrero, Antena 3 ha comprado los derechos de la trilogía de Pablo Cuevas Skorzeny de mi corazón, que narra las aventuras en España del coronel austríaco, tras su huída de los malévolos aliados occidentales.

Para aligerar un poco el contenido de la densa trilogía de Cuevas, se transformará en pantalla en un musical, con bailes y canciones que muestren la alegría de vivir de esos años en la feliz España de finales de los cuarenta y principio de los cincuenta. El arco argumental está pensado para que enlace como una precuela de Velvet, con Skorzeny y unos amigos alemanes fundando los grandes almacenes de terciopelo y frufrú. Como asesor contaremos con la presencia de Florencio Delgado, que aportará todo tipo de detalles que darán gran autenticidad a la miniserie.


Rubén Cortada ha sido escogido para interpretar el papel principal, gracias sobre todo a su perfecta dicción y gran expresividad facial, y a sus habilidades en canto y danza, También se intercalarán varios números de baile a modo de flashback, para mostrar el pasado de los personajes, en especial durante la segunda guerra mundial.
Anna Simón será Evita Perón, que pondrá a prueba la relacción entre Skorzeny e Ilse.

Aunque también aparecerá un affaire del bueno de Otto con Evita Perón, encarnada en Anna Simon, el núcleo de la trama estará formado por su romance con Ilse Lüthje, interpretada por Melodía Ruiz Gutiérrez, más conocida como Melody, La sevillana dará gesto y figura a la  sobrina del ministro de hacienda Hjalmar Schacht, que conoció y se enamoró de Skorzeny estando casada con el conde de Finckenstein. No se ha aclarado si también tiene números musicales, pero sí que ha participado en las letras y coreografías. Melody, por lo visto, quiere centrarse en esta ocasión en su desempeño como actriz dramática.

Melody en una prueba de vestuario como condesa prusiana.



Bailes y canciones serán, sobre todo, responsabilidad de Rubén Cortada, que tras consultarlo con Cuevas, no descarta, una vez terminada la miniserie, promover su adaptación como ópera. José María Cano ya está haciendo los arreglos musicales.

Para los amantes de las escenas de acción no faltará la reproducción de varios emocionantes episodios del pasado de Skorzeny. Participando con su amigo Ernst Kaltenbrünner en la "noche de los cristales rotos", reflejada como una broma particularmente pesada que le gastaron a un amigo suyo abogado en Viena; la búsqueda de Mussolini por islas y cordilleras, disfrazado de pastor y sin hablar una palabra de italiano, para que al final se quisiera llevar el mérito de encontrarlo un tal Kappler, que, total, sólo era el jefe de la policía y la inteligencia militar alemana en Italia. Y el rescate del Duce, interpretado por Pepe Viyuela. Con un intenso monólogo interior sobre si merece la pena arriesgar la vida propia (y el éxito de toda la operación) por apuntarse el mérito de acompañar a Mussolini y al piloto en el avioncito biplaza, sumando sus más de cien kilos de peso a lo que no era un despegue muy seguro, Todo rodado en escenarios naturales, desde la cumbre del Gran Sasso, donde aún se pueden ver los restos de algunos planeadores que se  habían estrellado por intentar ponerse en el camino del de Skorzeny.
Pepe Viyuela en su prueba para interpretar a Mussolini


También nos han adelantado que hay un gran momento de intensidad dramática en un dueto entre Skorzeny y Kaltenbrünner (Luís Tosar, sin confirmar), en el que el jefe de la Gestapo le pide que le olvide y que nunca le mencione en sus memorias, que lo importante es la lucha contra el comunismo, y que lleve todo su saber en el área de operaciones especiales, que ha desarrollado con sus hombres en Sachsenhausen, a España, donde será muy útil.

Romance y acción, intensidad dramática y también un homenaje al SEPU de la Gran Vía. Todo un combinado de creatividad y de emoción, aderezado con unas gotitas de historia, que rivalizará no ya con El tiempo entre costuras,  Velvet o con Lo que escondían sus ojos, sino con El hombre en el castillo o cualquier otra ficción extranjera. 

A este respecto, Cuevas ha anunciado el cierre de cualquier conversación con la productora de Amazon, pues al parecer está muy disgustado porque no le han entregado aún un paquete que había pedido con tiempo de sobra. Seguiremos informando.

El profesor finlandés y el imperio oculto de las llanuras de Texas


Pekka Hämäläinen: El imperio comanche. (The Comanche Empire, 2008). Traducción de R. García Pérez. Península. Barcelona, 2011. 772 páginas.

Antonio Hernández PalaciosFernando Martínez Laínez, Carlos Canales Torres o Alber Vázquez nos han familiarizado con la historia del "oeste español". Aunque más bien deberíamos hablar de la historia del norte del Virreinato de Nueva España.

Poco conocida a ambos lados del Atlántico, la exploración y colonización española de América del Norte llegó hasta la actual Alaska, pero también posibilitó la creación, según Pekka Hämäläinen, de un auténtico imperio comanche, un imperio de nómadas, sin emperador u organización permanente, pero que dominó al resto de sus vecinos, incluyendo europeos, a los que impuso su modelo cultural y económico. Aun sufriendo periódicas epidemias de viruela y otras enfermedades, más graves para los nativos que para los occidentales,  Hämäläinen demuestra en este libro, que ha ganado todos los premios posibles, que quienes cortaban el bacalao eran los comanches, y no los blanquitos, que poco menos servían para proporcionar esclavos, herramientas, y productos agrícolas que los comanches no se rebajaban a producir.

Ni españoles ni franceses, ni después mexicanos o angloamericanos consiguieron juntar suficientes fuerzas como para penetrar en su territorio y golpear con fuerza suficiente alguno de sus (temporales) asentamientos, mientras los comanches hacían incursiones incluso 400 km al sur de río Grande. Y mientras robaban en Texas, en Santa Fe vendían lo que les sobraba de ese saqueo. Los gobernadores españoles, y más adelante mexicanos, pronto llegaban a la misma conclusión. La única forma de que sobreviviera la colonia era comerciando con los comanches, haciendo grandes regalos a sus jefes y haciendo la vista gorda ante el saqueo de la hacienda de enfrente, que por supuesto, siempre había sido obra de jóvenes incontrolados ajenos a la tribu que ahora ofrecía, por un buen precio, el rescate de algún prisionero.

Con permiso de los sioux, posiblemente fueron la nación indígena que mejor supo aprovechar el cambio que supuso para sus sociedades la llegada del caballo, y más adelante de otros productos del viejo mundo, como las herramientas de hierro o las armas de pólvora. Pero en lugar de someterse a un nuevo sistema de valores e intentar imitar la vida y costumbres de los blancos, como hicieron los Pueblo o incluso los apaches,  los comanches emplearon sus nuevas habilidades para la caza del bisonte, la cría de caballos... y la rapiña de sus vecinos, menos hábiles en la guerra en las llanuras. Hämäläinen incluso se complace en describir a ciboleros (no se extrañen que no figuren en la wikipedia española) a los que cuesta distinguir de los comanches, hasta tal punto han adoptado sus usos y costumbres.

Los indios sedentarios y los europeos nada podían hacer desde sus asentamientos permanentes contra los comanches, fuera de ocasionales incursiones de castigo que tanto nos gusta leer como grandes triunfos de los dragones de cuera... pero que no pasaban de logros temporales. Al final los rápidos (y numerosos) comanches imponían su ley ante unos poderes europeos demasiado débiles y dispersos, y que en realidad dependían de ellos para su supervivencia, gracias al comercio y al sistema de regalos, que en las películas se suele mostrar como una costumbre algo estúpida, pero que en realidad era un sistema de tributos (y, me atrevo a decir, vasallaje) perfectamente ritualizado.

Ta-wáh-que-nah, jefe comanche. Óleo de George Catlin, 1834. Según Catlin los pelos de su barba llegaban a los 8 cm, pesaba unos 140 kg, y era incapaz de montar en ninguno de sus 1500 caballos. Hämäläinen menciona otros casos semejantes.


Los comanches saqueaban a los sedentarios hasta cierto punto, permitiendo que se recuperaran periódicamente, pues no tenían intención de ponerse a cultivar maíz, o criar mulas, y también necesitaban dar salida a ocasionales superávits de caballos o esclavos.  Como dueños de las mejores praderas, y como ladrones, perdón, como consumados recaudadores de impuestos, sus relaciones con otras tribus nómadas fueron pasando de alianzas entre iguales al vasallaje o a la expulsión. Como el resto de las culturas de su entorno practicaban la adopción, pero además, y como buen imperio, su modo de vida era imitado y adoptado por muchos de sus vecinos. Sólo fueron implacables, por lo que cuenta el finlandés, con los apaches, que lo cierto es que hasta dan pena en esta época de su historia.

Aunque la tesis de Hämäläinen no es completamente inédita, y él mismo cita a algunos precursores en ver este gran imperio invisible ya en los años cincuenta, confieso que he estado buscando alguna falla a su tesis, o por lo menos a algún autor que le discutiera. Algo. Y no lo he encontrado. Pero a falta de una superproducción que ponga a los comanches en su sitio en la historia, y borre de nuestra imagen colectiva a los ingenuos salvajes de tantas películas de John Wayne, este voluminoso tocho merece un lugar en nuestras bibliotecas. La edición de Península, como siempre, excelente.



His-oo-sán-chees, jefe comanche, de nacimiento Juan Sánchez. Óleo de George Catlin, 1835. 

La primavera los saldos altera

En estos días semiprimaverales aún pueden encontrarse saldos precedentes, como los de Tempus, aunque me parece que son de títulos nuevos que hasta ahora no habían sufrido esta circunstancia, como La infantería al ataque, de Rommel, o Doctores en el infierno, curioso titulo que esconde las memorias de una de las estenógrafas de los juicios de Nuremberg.
En las fotos pueden verse los platos fuertes de esta primavera: tomos de la historia del Conde de Toreno de la guerra de independencia, y los primeros títulos de Libsa de la serie de Técnicas bélicas ahora a mitad de precio. Lástima que algunos ya los compramos a su precio original...

Rebajas en e-book



Para los  que tienen un kindle, o incluso otro lector de e-book (y ganas de convertir el formato y saltarse el DRM)... ahora mismo y hasta Reyes (se supone; no he encontrado una fecha concreta por ninguna parte) se pueden comprar más de 200 libros (concretamente 209) con descuentos, más o menos importantes. Hay muchísima novela histórica y algunos de historia a secas, sobre todo divulgativa. Entre muchos otros, podemos encontrar libros de Javier Cercas, Javier Negrete, Jesús Hernández e incluso, ejem, Pedro J. Ramírez, entre 0,99 y 1,99 € (y el libro de Pedro J tiene más de 1200 páginas)... También hay un montón de libros de Chaves Nogales, aunque no tan baratos, como puede verse en las capturas adjuntas.
Recordad también que antes de comprar un ejemplar se puede descargar un fragmento del libro, más o menos significativo según el editor, que ayude a decidir la compra. Y que sigue habiendo ofertas diarias en ocasiones muy interesantes, como el segundo tomo de las memorias de Alcalá Zamora (a 1,99 € el 7 de noviembre).
Para los que aún no tienen lector de e-book especializado, pero aún así les puede el afán de consumismo y la compra compulsiva de productos rebajados, recordad que en cualquier ordenador/teléfono/tableta se pueden instalar las aplicaciones de lectura de Amazon, donde leer, anotar y archivar en la nube los libros que compremos, aun no teniendo un Kindle.





Respingo editorial

Sí, todavía no me lo creo y puede que tenga la visión borrosa, quizás, por los años. Un monográfico en la veterana serie de Men-at-Arms de la ínclita Osprey que trate sobre los mal conocidos ¡Tercios Españoles!, perdón, The Spanish Tercios ¿es cierto lo que ven mis ojos? Parece que en unos meses, concretamente en julio del 2012 (antes era para agosto) será una certeza esa publicación.
Vaya, han tenido que pasar 481 números de los cuadernos anglosajones (algunos, estupendos, desde luego) para que fructifique en exclusividad, una iniciativa sobre esas formaciones míticas hispánicas o, casi mejor dicho, imperiales, por la sangre, bajo los Austrias, que los unía desde diferentes destinos geográficos. Mi pasmo se ha atenuado un poco cuando he visto el autor principal del milagro. Responde al nombre de Ignacio J.N. López (¿será un español a secas, un emigrado, anglo con orígenes patrios, hispano?) y, sin conocerle tampoco de nada, le presento YA mis respetos. 
He de confesar que si hubiera sido anglosajón su nombre, ya me hubiera caído de mi mesa. Aunque es cierto que en otras series (Fortress, Campaign, New Vanguard, Essentials…) sí que se habían preocupado de mostrarnos algo de las bondades del armamento, arquitectura, historias o campañas españolas de esa época del XVI, era sintomática su aparente ¿repulsión por nuestra legendaria infantería a pie firme? 481 motivos editoriales avalan mi tesis; puedo añadir para reafirmarla que no hayan aparecido nunca en Warrior (la serie de los más mortíferos y legendarios soldados como los Mau Mau, Samurai Women, French Poilu o el British Infantryman in South Africa…), donde aparte de los ejemplos anteriores, sí tenemos a los “brutales y piojosos” Conquistadores españoles, esto es mío y entronca seguramente con la habitual impresión anglo vulgar sobre ellos, por ejemplo.
Me pongo más en mi línea o enfoque caballeroso y crítico para comentarles que el resumen cabal y objetivo, junto a los Contents nos dan buenas pistas de su vocación “enseñadora” y generalista. Sigue la dirección expositora que, por estos lares, ya conocíamos sobradamente por otras obras pretéritas y eméritas de Quatrefages, Parker, Albi o Mesa, entre otros. Me gusta, sobre todo, que se incida en el “use of weapons in combination”, esto es, en la tremenda flexibilidad de la que hacían gala estas formaciones modernas en un combate y que, poco a poco, se les está reconociendo en los foros anglosajones o la aparición incluso de lo naval, siempre una visión más desatendida. El acompañamiento pictórico, rico y variado, es obra de un asiduo a la editorial desde hace décadas y tampoco hay nada que objetar. Como curiosidad, aparecían en la web dos portadas para este mismo título; una, desde la distancia, me parecía algo errónea, creo, por los ropajes de los 3 soldaditos de la portada. Parece subsanado.
Aplaudo, en definitiva, esta conquista editorial en la sagrada Albion y ¿para comprarlo? Sólo si no se ha leído nada de lo anterior o como gustosa rareza en la estantería del hogar de cada uno o una...lo pensaremos.
Ozymandias

Amazon comienza a vender libros (de saldo) en España


Desde la compa de Buyvip por Amazon en octubre de 2010, los lectores españoles estábamos esperando a ver qué movimientos pensaba hacer el gigante de la venta on-line en nuestra península. ¿Se atrevería de una vez con los libros? ¿Veríamos el Kindle con la eñe en su teclado? De momento, seguimos sin portal propio (si tecleas amazon.es, el navegador te redirigirá a http://www.amazon.co.uk/gp/gateway-eu). Ya en navidades, los pedidos a Amazon.co.uk, aparecían facturados por amazon.eu. Pero buyvip este sábado ha iniciado la venta de los saldos de Planeta de los que hablábamos hace unos días. Para acceder a ella hay que estar registrado, y la oferta, de momento, no es que sea como para tirar cohetes en variedad o precio. Además sólo estará disponible hasta el miércoles 9 de febrero. Pero esto demuestra algo: Amazon de momento seguirá con Buyvip para vender de todo (incluso libros) y que de momento sigue sin tener claro el aparecer con su marca en España.

Más ofertas on-line
La editorial Galland Books vende a través de su portal libros propios y de otras editoriales, incluyendo algunas de importación, además de una sección bastante interesante de libros de viejo. Pero es que además, si el pedido sobrepasa los 40 €, puedes añadir al mismo uno de estos libros de regalo.

La propia revolución militar imperial española


Título: La pacificación de Flandes. Spínola y las campañas de Frisia (1604-1609).
Autor: De Mesa Gallego, Eduardo
Editorial: Ministerio de Defensa (Colección Defensa)
Notas: 254 Págs. 17 x 24 cm.
Primera edición: abril 2009.
Precio: 12 €
Sobre esa idea general subyacente se establece y entresaca la atrayente lectura de la obra de Eduardo De Mesa Gallego que otorga casi todo el protagonismo a las dos exitosas campañas efectuadas por las tropas imperiales al servicio de la Monarquía Hispánica de la mano del acaudalado Ambrosio Spínola en las tierras de Frisia durante los años de 1605 a 1606. Conquistas, como siempre en esa lucha, algo trabadas, muy pensadas en sus planteamientos estratégicos (ver figura de Philippe de Croÿ y el Consejo de Estado) pero sobre todo bastante relegadas de la historiografía anglosajona clásica que, después de esta y otras lecturas similares, deberían volver a analizar el verdadero crédito o influencia de las armas hispánicas en futuros estudios sobre historia militar que tanto les gusta pontificar.

Una revolución militar, contramarcha en los fuegos, reducción del número de soldados por unidad, junto a la proliferación de oficiales, maniobrabilidad de las formaciones, caballería ofensiva de lanceros, que algunos autores anglos (Geoffrey Parker sobre todo) siempre han querido ver o iniciar en la figura de los holandeses de Mauricio o en los suecos posteriores de Gustavo Adolfo, quizás porque no han querido ver realmente la realidad histórica acaecida en los campos de Flandes o no han reparado en demasía en los avatares específicos producidos en una contienda de 80 años de duración. Sólo añadiré que en ese tiempo transcurrido a la fuerza se produjeron cambios sustanciales en los ejércitos contendientes y a la fuerza el motor de esos cambios fueron los propios mandos y soldados de la primera potencia mundial en aquella época, surtida, como ustedes saben, por todo tipo de procedencias “nacionales”.

Las dos inexploradas por muchos autores campañas en esa actual región fronteriza alemana-holandesa constatan la iniciativa ofensiva de los Austrias españoles para poner fin o empero conseguir una tregua relativa o duradera que dejara ese maldito frente algo estancado o casi finiquitado. Spínola enfrentado al héroe de Nieuwpoort Mauricio, no sólo se adelanta a sus acciones, sino que domina durante dos años al afamado contrincante con bastante capacidad y técnica de mando en sitios, escaramuzas, cruce de ríos o combates (ver ejemplo de Mulheim 1605) y consigue que unos años más tarde, las Provincias Unidas firmen la famosa Tregua de los Doce Años en Amberes. Un éxito rotundo del enfermo español ¿no creen? Y constatan esas andanzas arrojadas también una máxima fundamental en la guerra que aparece en el propio libro: sin dinero o economía solvente no hay sangre.

El autor se apoya para su publicación en la colección Defensa del susodicho ministerio (con auténticas joyas y obras de referencia en su muestreo de títulos a lo largo de varias décadas) y sus habituales simplistas portadas amarillas (nada de bonitos cuadros para atraer al comprador visual o profano) para, me imagino, ganar en solidez expositiva o inherente prestigio a su investigación. Eso está más o menos reconocido, no así su también tradicional parquedad en el apartado gráfico o fotográfico que suele ser nulo o bastante limitado. Y una vez más, esta edición cumple con creces esos síntomas que ¿no podrían ser subsanados en el futuro? Me podían contestar que esa es la marca de la casa de años, es decir, lo importante es el contenido, no la forma de mostrarlo. Y es lo que verdaderamente me importa cuando leo y disfruto una obra de esta colección, desde luego, pero por pedir que no quede señores...
En definitiva, una lectura para la entendida minoría (1000 ejemplares han tirado, en su primera edición) que debería llegar o marcar una próxima mayoría de autores, investigadores, eruditos o lectores con gusto por la buena historia militar.

Distintivo, recapitulado y singular premio


Título: El primer soldado español nació en Cannas.
Autor: Fernández Mateu, Gregorio
Editorial: Ministerio de Defensa (Colección Adalid)
Notas: 376 Págs.
Primera edición: octubre 2008.
Precio: 10 €

La apuesta histórica –nacieron en 1963– que el Ejército de Tierra, ahora bajo el paraguas del Ministerio de Defensa, consolida desde hace bastantes décadas por otorgar un premio anual a la mejor investigación histórica o trabajo sobre temática militar es, casi siempre, un envite esperanzador en el afianzamiento y descubrimiento de diversas historias ya contadas en otras obras, tratados o estudios del pasado.
El autor y ganador del galardón 2007, Gregorio Fernández Mateu, sigue esa senda en su obra aparecida en las estanterías de tiendas especializadas hace apenas unos meses. Y la trocha histórica que pretende caminar y desbrozar de manera principal no es precisamente desconocida, incluso para el gran público, al menos, en su simbólico título y en su sacro ejercicio táctico anibalístico, aunque proporcione otra vuelta de tuerca al asunto de lo más encomiable y quizás, sólo quizás, veraz. En cambio, otea también otras ramificaciones etnográficas, tecnológicas y culturales que organiza a lo largo de más de 325 páginas reales de información de la obra agasajada, un envoltorio si no desconocido o revolucionario, sí algo fresco y puede que hasta axiomático.

El estudio o la obra en sí, muy organizada o deudora con regusto a tesis doctoral, consta de cuatro grandes partes, si bien se podía dividir en una Introducción sobre el nombre de Iberia y su evolución partiendo de las fuentes clásicas bastante interesante, junto a varios capítulos que versan sobre las diferentes técnicas metalúrgicas, panoplias y tipos de plástica del mundo Ibérico, esto es, de la superposición de los diferentes pueblos o tribus celto-iberos. Son páginas eminentemente aclaratorias y didácticas, con evidentes muestras en cuadros, dibujos, planos o fotografías, unos apoyos que me recuerdan bastante la composición y organización de la información de los manuales preparados como Unidades Didácticas para la UNED por eminentes autores.

En realidad, estas tres primeras partes –hasta la página 242- podríamos definirlas como un catálogo de bajo coste con las últimas incorporaciones e investigaciones en cualquiera de las ramas o especializaciones presentadas, que son bastantes y muy profusamente documentadas por innumerables fuentes bibliográficas, otra de las características particulares de estas investigaciones premiadas por el Ejército. Como su débil encuadernación típica que, por cierto, suele sufrir un molesto despegue con el uso y disfrute de estas obras.

Este loable trabajo de síntesis y presentación aún depara una sorpresa final en la cuarta y, para un servidor, más interesante parte. Me estoy refiriendo a la nueva interpretación que el autor aporta sobre el despliegue en la famosa batalla de Cannae de las fuerzas púnicas en su convexa conjunción de fuerzas presentes. Esos dos modelos de speirai se presentan como el principal hito del estudio e, incluso, refuta una pequeña parte del espléndido trabajo efectuado en muchos años por el más famoso, consolidado y eminente F. Quesada Sanz.

Pero no se queda ahí, también muestra dos modelos diferentes de falange africana para esa batalla y muestra los desemejantes manejos de la caballería galo-española frente a la númida. Además, enfatiza el carácter helénico del líder púnico (siguiendo a diferentes autores) y la contribución del guerrero español en profesional soldado ya bajo su mando, en la composición de su legendario ejército ¿Se percibe que me ha gustado esta lectura?

Ozymandias

Más saldos, ahora de Ariel

No, no es un chiste. No pienso ofrecer mis servicios como "gafe" para autores que no desean que sus libros terminen en saldos, sólo porque la inmensa mayoría de los que he reseñado en este blog han terminado allí. Ni Ozymandias se ofrecerá para lo contrario. Después de todo, La batalla de Lepanto de Bicheno llevaba ya mucho tiempo en el mercado. Y no he escrito una sola palabra de Tres días de julio de Luís Romero, o de la biografía "resumida" de Franco por Luís Suárez. También hay varios ejemplares de la colección de Biografías de la misma editorial que pueden ser de interés (Alcalá Zamora, el Rey David) y un título muy curioso que puede que ahora esté de más actualidad que cuando se publico, Guerra a las dos en punto, crisis nuclear en la guerra árabe israelí de 1973 de Walter j. Boyne.

Más saldos (discretos) de Espasa

Espasa sigue saldando de tapadillo títulos de su colección Espasa Fórum. No son fáciles de encontrar, no sé si por su discretísimo diseño, nada vistoso, o porque las librerías los esconden aposta. De entre varios títulos, el único que puede ser de nuestro interés es Grandes Generales De La Historia. De Alejandro Magno a Eisenhower de José Antonio Vaca de Osma. De 28,25 € pasa a 4,95, 406 páginas de robustísima encuadernación, con punto de lectura en tela, sobrecubierta transparente antihumedad y 16 páginas de ilustraciones sin numerar en papel brillo. Vamos, un volumen de los de toda la vida, de los que pueden considerarse arma peligrosa si se lo tiras a alguien a la cabeza.
¿El contenido? pues gente con mucho carisma, mucho, capaces de desenvolverse con éxito tanto en el ámbito político como en el militar: Washington, Napoleón, Bolívar, San Martin, Prim, Primo de Rivera, ejem, Francisco Franco, De Gaulle, por supuesto Ike, y... ¿Juan Domingo Perón???? Bueno, habrá que leerlo para entender mejor esta singular selección de generales grandes de la historia moderna.

No, no soy Gary Brecher y no he escrito este libro

Brecher, Gary: Hazañas y chapuzas bélicas. Los libros del lince, S.L. Barcelona 2008, 318 pgs. (Traducción de Luís Murillo Fort: The war nerd, Berkeley, California, EE. UU. 2008).

Mientras que a algunos les atribuyen la paternidad del embarazo de ministras resultonas, a mí me acusan de inventarme alias anglosajones para publicar libros... Ah, estos jóvenes periodistas, cómo entiendo a Aznar. Uno intenta retirarse del mundanal ruido, dejar paso a jóvenes barbudos como Mariano, pero al final hay que volver a la palestra, atajar rápidamente los rumores y no dejarlos crecer. Así que lo siento, debo aclararlo cuanto antes; yo no soy Gary Brecher ni (desgraciadamente) tengo relación alguna con Enrique Murillo, editor de la edición española, ni con la ministra Rachida Dati. Ya sé que ambos (Brecher y yo, no Rachida y Murillo) tenemos ciertos problemas de sobrepeso, pero que conste que lo mío no es de nacimiento, me ha costado años y años de sedentaria dedicación. También coincidimos en sentirnos absurdamente atraídos por las guerras y los conflictos, y en tener un trabajo bastante aburrido y, sí, también se me puede aplicar el término de nerd, aunque yo sí me he vestido de uniforme (poquísimo tiempo y por obligación, no se crean). Pero ignoro si mis escasas capacidades sociales son parecidas a las de Brecher, y desde luego no he vivido en Fresno, California. Qué más quisiera.
Una vez aclarado este asunto he de confesar que sí, que el libro me empezó gustando. Las reseñas en la blogosfera hispana, de momento, han sido elogiosas, cielos, uno hasta lo nombra "libro del verano".
Brecher existe. Tiene su columna, incluso su propia entrada en la Wikipedia. Pero la verdad, respecto a la frase de la portada, no le veo tan "experto", aunque sí tan "irreverente" para ser un "nacionalista norteamericano". En los foros en español tenemos decenas de expertos que le pueden dar sopas con honda. Incluso en lo que conozco de los foros en inglés, tampoco es tan difícil encontrarlos, no digamos ya en la blogosfera; lo que no tenemos, quizás, es el valor de atrevernos a ser tan sinceros como Brecher. Y es que los riesgos de meter la pata escribiendo más de 300 páginas sobre conflictos contemporáneos que nadie sabe muy bien cuándo han empezado, si han terminado o no, y mucho menos quién ha ganado, y qué, son evidentes. Sus "leyes de la guerra moderna" (yo diría pos-pos-moderna), son insultantemente certeras, sencillas e irrefutables. Lo cierto es que al leerlas todos nos damos cuenta de que son ciertas, pero que nadie se atrevía a "escribirlas" en alto. (están al final del libro, y en su entrada de la wikipedia).
Entre los comentaristas españoles se le ha criticado bastante cómo cuenta "lo de Perejil", o que describa la España actual como "un parque temático sin carácter"; faltos de humor para ver la paja propia en el camello ajeno, lo cierto es que Brecher no trata mejor a Carter o al resto de europeos, unos acomplejados como los daneses, que debían haber bombardeado como mínimo a Siria por el asunto aquel de las caricaturas. La chispa de Brecher hace su lectura muy rápida y gratificante, como los tebeos de Boixcar en los que se basa el título en español. Y como en ellos la simplificación resulta excesiva. La documentación, correcta en un primer vistazo, es muy poco consistente si te fijas un poquito.
Desde luego no incluye ni de lejos toooodos los conflictos más o menos actuales, ni los "famosos" (ni una palabra casi sobre guerras "de verdad" como Granada o las de Yugoslavia) ni tampoco de muchas menos famosas, y mira que a la "guerra del fútbol" o a los choques Ecuador-Perú se les puede sacar jugo...
Es una pena que el acumular años y kilos no suponga también atesorar sabiduría.... ¡Brecher y Schwejk contra el mundo! pero al final siempre me pasa lo mismo con libros de este tipo; lees su descripción sobre guerras que no has seguido demasiado, Liberia o Etiopía, y te parece agudo y certero; luego lees sobre los que sí has seguido (Congo o Chad) y el entusiasmo va disminuyendo. Pero cuando te enfrentas a los que sí conoces un poquito, como el del Sahara, la cosa cambia. No digamos cuando Brecher hace tímidas incursiones en el campo de la historia; a la hora de presentar cinco, simplemente cinco grandes victorias francesas de todos los tiempos, incluye algo como la "batalla" de Monongahela (de unos 2.000 participantes juntando ambos bandos, una treintena eran franceses). Y lo siento mucho, Carlos Martel no era, ni fue nunca, rey de Francia, como puede comprobarse incluso en la Wikipedia en inglés.
La originalidad de Brecher se sustenta en tres pilares: como "patriota tradicional a lo Eisenhowher" se permite reírse tanto de los pacifiidiotas izquierdistas, como de los "halcones" que aplauden cualquier brutalidad de su gobierno (de EE.UU, se entiende). Se atreve a decirnos verdades que no por obvias son menos valientes. Y es capaz de resumir hechos muy complejos en muy pocas frases.
Pero el simple tribalismo no siempre lo explica todo. Cinco minutos ante Google son suficientes para encontrar errores en cualquier capítulo, e incluso un nerd debería saber que la guerra, a veces, no es graciosa. Y el mundo, (la religión, la gente, la guerra) son mucho más complejos y tienen muchas más aristas que una puñetera joya de Swarovski.
En resumen, al estilo Brecher:
  1. Si no eres un maldito empollón de las guerritas (no te has enterado de que los F-117 han sido retirados de servicio, peor aún, no sabes qué es un F-117), disfrutarás más este libro. También si eres flaco y no sabes qué es un foro de historia militar.
  2. Es ágil y ameno, su lectura es muy agradable, no como esos mamotretos sobre batallas de los que habitualmente hablamos por aquí.
  3. O te reirás mucho, o te sentirás culpable por reírte mucho.
  4. Si participas asiduamente en foros de temas militares y se te había ocurrido arrejuntar tus brillantes comentarios para publicarlos en un libro, lo siento, se te han adelantado.

Por la ignota y exótica península ibérica: la "marcha de la muerte" de Moore (1808-1809)

Summerville, Christopher: La marcha de la muerte.la retirada a La Coruña de sir John Moore, 1808-1809. Inedita Ediciones y Book4pocket, Barcelona 2006 (cartoné) y 2008 (bolsillo) 296 pgs. (bolsillo).
A lo mejor es debido a que he simultaneado su lectura con obras mucho más pesadas, pero lo cierto es que, por lo menos para este no-especialista en rifirrafes napoleónicos, se agradece una obra concisa, clara, bien narrada, que muestra sus objetivos y es consecuente con el mismo: reivindicar las decisiones y acciones de sir John Moore en su periplo peninsular, hasta terminar en la batalla de La Coruña, más conocida tradicionalmente en España como de Elviña. Reedición en bolsillo de uno de los primeros títulos de Inédita, Summerville se basa única y exclusivamente en fuentes inglesas, despreciando -como suele ser habitual- todas las demás, tanto españolas como francesas (a los portugueses ni los mencionamos, por supuesto).
Para los que quieran una descripción sucinta de la batalla aquí tienen un análisis excelente. El libro, sobre todo, se centra en la marcha del ejército inglés por la península, despachando la batalla en apenas treinta páginas finales, siempre desde un punto de vista no ya británico, sino inglés. Resulta que, en su afán antinapoleónico, el gobierno del Reino Unido poco menos que creó un ejército de la nada, y lo envió hacia la nada, es decir, sin saber nada de la península ibérica poco más allá de las afueras de Lisboa. Sus aliados portugueses tampoco conocen lo que hay poco más allá de Cáceres, y los españoles, cual ignotas tribus africanas, se comportan extraña y aleatoriamente frente a los nobles soldados británicos, que sólo piden un vinito de vez en cuando para seguir con su camino.
Por resumirlo suscintamente, la España de 1808, particularmente entre Cáceres y La Coruña, pasando por el Bierzo, no se parecía demasiado a los típicos campos de batalla europeos, en medio de geografías prósperas y habituadas al trasiego de gallardos ejércitos. Menos aún en invierno. Pese a tantas críticas, sorprende que, en su encuentro por fin con tropas regulares españolas, comprueben que éstas, pese a moverse en su propio país, están mucho peor equipadas y mandadas, faltas de todo excepto en piojos y enfermedades, y que ellas sí vienen de enfrentarse a los franceses al mando del mismísimo Napoleón, y no como los británicos, que simplemente van dando vueltas de un sitio a otro, "confiscando" de vez en cuando lo que estiman necesitar.
Por no alargar esto demasiado... no me hagan caso, léanse el libro. Pese a todo el ejército británico siguió siendo un ejército, y consiguió reembarcar con la moral intacta. Moore puede que no acertase en todo, pero pudo haberse equivocado mucho más, perdiendo el único ejército con el que contaba su país y hundiendo el prestigio de los insulares en la península, contra un ejército francés que, a poco que le dejase reagrupar, le superaba ampliamente en número y veteranía. Summerville, aún autolimitándose al punto de vista de los soldados británicos que publicaron sus recuerdos, compone una obra que se lee de un tirón y que constituye un buen contrapunto a tanta celebración patria que ven en el centenario del 1808 como un acontecimiento, como mucho, madrileño.

...Pues sí hay rebajas de febrero


Han tardado, pero finalmente sí hay ofertas de libros en este comienzo del año. La editorial Belacqva ha cedido a los canales de distribución de saldo buena parte de los títulos de la colección El ojo de la historia, entre ellos varios títulos sobre la guerra civil y la II guerra mundial. Frente a la moda de reeditar memorias de gerifaltes nazis, se salda una de las más veteranas, las del ayudante de Himmler, Walter Schellenberg, también famoso por vivir un apasionado romance con una de las grandes de la moda parisina.
Abundan los títulos sobre la guerra civil, una buena parte de títulos de Francisco Olaya, pero también un volúmen excelente como Los españoles de Stalin de Daniel Arasa, que ahora puede adquirirse por 5,95 euros. No, las reediciones de Pons Pradés de momento no las he visto entre los títulos saldados, pero tampoco pude dedicar mucho tiempo a hojear títulos, apenas para hacerles una foto con el móvil.

Las rebajas del verano

Este año parece que no hay demasiados saldos en libros de esta temática, aunque también es cierto que no he tenido tiempo aún de visitar ninguna gran cadena de grandes almacenes...
De momento, siguen los saldos de varios títulos de "La máquina y la historia" de Quirón ediciones (sobre artillería, aviación y carros de combate en la guerra civil española, supongo que superados por el super tocho de La Esfera, y "Varsovia, 1944" de NormanDavies, publicado por Planeta en 2005 y saldado este verano.

Lepanto, 1571. Si no puedes con los tópicos, únete a ellos

Sí, estamos de acuerdo. Todos estamos ya algo cansados de tanto historiador anglosajón que nos viene a explicar la historia patria. Parece que si te apellidas Suárez, o Fernández Álvarez estás incapacitado genéticamente para explicar las visicitudes de la monarquía de los Austrias, las arremetidas de los Borbones contra los fueros o no digamos ya, para hablar de forma equidistante de la última guerra civil. Lo más triste de todo... es que, casi, casi, es cierto. Y no es culpa de nadie. Simplemente, si alguien como Bicheno es muy bueno, no tenemos más remedio que quitarnos el sombrero.

Aunque pensado (por una vez) para un público anglohablante y me atrevería a pensar que luterano y antipapista, no intenta "comprender" y defender la en otros tiempos tan denostada figura de Felipe II. Cosa rara en este tiempo de historieteadores light, se esfuerza por situarnos en otra época incluyendo sus sistemas de valores (varios) y no llevando los nuestros. Más aún, es capaz de mostrarnos unos hechos sin pretender que tienen paralelo con nuestro presente, sin intentar extraer "moralejas" o cosas de esas que ahora parece que están de moda en cualquier libro que trate, aun tangencialmente, sobre el Islam. Para redondearlo aún más, ahora hay disponible una baratísima edición de quiosco. Y está muy bien escrito, y traducido. Para qué nos vamos a engañar.

Bicheno no sólo no se muestra condescendiente con Felipe II, sino con las imágenes de santos y vírgenes en general. Se permite el lujo de consultar las fuentes turcas de la batalla (reconozcámoslo, desde el inglés) y para que nadie se queje, deja a los venecianos y caballeros de Malta a la altura de renegados y berberiscos. Encima es capaz de preguntarnos cómo había tantísimos renegados cristianos, y ninguno musulmán (a no ser que contemos al ahistórico Otelo).

¿Y las erratas?

No pensaba yo que a estas alturas fuera capaz de entusiasmarme con un enésimo libro de batallitas, del enésimo autor anglosajón que intenta descubrir, nunca mejor dicho, el Mediterráneo. Pero es que lo ha conseguido, aparte de darnos una lección magistral del uso de las fuentes e historiografía. Encima, no hay quien encuentre ningún error tipográfico. Como mucho, puedo señalar que tiene la desfachatez de no citar ni una sola vez a Alonso de Contreras. Es el único defecto que soy capaz de encontrarle, lo siento.

También cuenta con un buen número de apéndices y gráficos para los fanáticos de los OrBats, explicaciones sobre galeras levantinas y ponentinas, incluso una recopilación de los cuadros que se han dedicado a reflejar la batalla. ¿Se puede pedir más?

Bicheno, Hugh : La Batalla De Lepanto 1571 Editorial Ariel, S.A. Isbn 8434467623. 354pgs. 16 ilustr. color y b/n, 13 mapas. 230x155. Fecha pub.:2005 € 25,00

Hugh Bicheno: Crescent and Cross. The Battle of Lepanto 1571 Hardback 352 pages 234 x 156 mm ISBN: 0304363197 Publication: June 2003 £20.00
Paperback, 320 pages 198 x 129 mm ISBN: 1842127535 Publication: September 2004 £8.99