Guía para la colección de 2010 "RBA Carros de combate"


Antes de comenzar, una advertencia; aunque la editorial ha hecho pública la lista de los 60 libros y 15 maquetas que piensa publicar, es posible que haya cambios en el orden de las entrega o de los títulos, aun siendo una reedición. En cuanto a las maquetas, sólo han indicado los nombres de las mismas, y el catálogo de Italeri contiene varias versiones de Tiger I, Panther, Sherman... se puede especular que las ilustraciones empleadas en el folleto dan una pista sobre los carros elegidos, pero por ejemplo en 1999 se anunció un M113 normal, ("TOA M113" siguiendo la denominación española genérica: TOA=Transporte oruga acorazado) y el modelo incluído fue el M-901, la versión con lanzador de TOW.

Como tengo la edición anterior, confío en que no me cueste mucho publicar cada mes un breve comentario sobre estos libros. Intentaré que salga ANTES que en los quioscos, para que los que no se suscriban puedan consultarla antes, o avisar a su proveedor.

1. El temible Tiger I Tiger I heavy Tank (1942-1945) Jentz, Tom, y Doyle, Hilary. Osprey Publishing 1993. Quinto número de New Vanguard, unifico su reseña con la del libro siguiente, de los mismos autores.

2. El carro pesado Königstiger KingTiger heavy Tank (1942-1945). Jentz, Tom, y Doyle, Hilary. Osprey Publishing 1993.
Este fue el primer título de la nueva colección New Vanguard, toda una declaración de principios de la renovación de Osprey, en difícil equilibrio para satisfacer a maquetistas, aficionados a los wargames, y a simples aficionados a la historia. Aunque por lo visto estos autores ya habían hecho sus pinitos en publicaciones aún más especializadas (y en alemán), con su edición en Osprey el común de los aficionados empezaron a tomar sus tesis como nuevo paradigma y verdad absoluta, desterrando como vulgares rumores de trinchera las tesis anteriores sobre la fragilidad y falta de movilidad de los gatos alemanes.
Aunque los Tiger son uno de los iconos de la segunda guerra mundial, y de las armas -acorazadas o no- de todos los tiempos, no deja de resultar paradójico que a ningún autor, durante cuarenta años, se le hubiera ocurrido hacer lo mismo que a Jentz y Doyle, es decir, consultar los archivos y la documentación alemana contemporánea. Este proceso lo han repetido con la práctica totalidad de las armas blindadas alemanas, y sus tesis revolucionaron lo que los "entendidos" creíamos conocer sobre estos bichos.
Para quienes nunca han cambiado unas bujías, sus libros pueden resultar demasiado técnicos y "para ingenieros" pero aún así merecen la pena. Nunca se quedan en la literalidad y saben interpretar los documentos para encontrar divertidas puñaladas entre industriales y funcionarios. Tienen sus peros, que detallaré en otras reseñas de libros de estos autores, pero aún así muy recomendables.

3. Equipos de combate alemanes German Combat Equipments. Rottman, Gordon. Osprey Publishing 1991. Hay que ser muy fetichista (o haber hecho la mili) para disfrutar con este volumen, que detalla correajes, cartucheras, uniformes y calzados del soldado alemán de la segunda guerra mundial. Imprescindible para quienes pintan figuras, o quieren saber más sobre los "bultitos" que llevan los soldados en las fotografías, desde la máscara de gas hasta la panera.

4. Infantería mecanizada Mechanished Infantery. Perrett, Bryan. Osprey Publishing, . Osprey Publishing 1984. Un título más inútil aún de lo que sugiere su fecha de lanzamiento. Nada menos que un resumen de cuarentaipocas páginas sobre el uso de la infantería transportada a motor, desde principios del siglo XX, y a lo largo de todo el planeta. Demasiado básico para una colección que se supone para especialistas.

RBA reedita su selección de Osprey "Carros de combate"


Después de varias dudas y tras los consiguientes estudios de mercadotecnia, RBA se ha animado a reeditar la selección que hizo de varias de las colecciones "terrestres" de Osprey (Vanguard, New Vanguard, Men-at-Arms...) y de nuevo acompañado de maquetas de Italeri.

Como ya sospechábamos hace unos meses, los títulos son los mismos, pero los modelos "de regalo" son distintos, com puede verse en el pdf del folleto publicitario en este enlace, La lista completa de los libros está más o menos escondida en un jpg, en esta página, haciendo clic en la foto debajo del rótulo de "listado de entregas", donde se ve que se limitan a 60 títulos, cuando en el siglo pasado llegaron a los 75.

Me hace gracia comprobar cómo ha cambiado el enfoque de este mismo producto después de una década. En 1999 el acento estaba puesto en los libros, ahora es una "colección de carros de combate", donde el logo de Italeri tiene tanto prestigio como Osprey... Entonces como primeros títulos eligieron el del Leopard 2, que acababa de ser adoptado por el ejército español, el PzKpfw III, y el Merkava; títulos más atractivos para un aficionado medio, que no los ahora seleccionados: El temible Tiger I, El carro pesado Königstiger, y Equipos de combate alemanes que no, no trata de unidades de combate, sino de correajes, cartucheras y cantimploras del ejército alemán de la segunda guerra mundial.

Así que ahora, más que a un público más o menos entendido, de los que compraban Osprey por Internet, se dedica el mismo producto hacia aficionados más jóvenes, que así pueden comprar maquetas porque vienen de regalo con los libros...

Como ya he indicado, hice esta colección completa en su día y sigo considerando su compra muy recomendable. La mayoría de los títulos, escritos en los noventa, siguen estando vigentes, empezando por estos primeros de Jentz y Doyle sobre los gatos alemanes. Hay títulos flojos, especialmente los más antiguos, pero en general han aguantado bien el paso del tiempo, aunque lamentablemente los dedicados a los carros modernos -y en activo- dudo que lleguen a actualizarlos, y estarán congelados en los noventa. Como puede verse en las ilustraciones adjuntas, se ha renovado el diseño de portada, siempre siguiendo el original inglés. En el interior se han quitado pies de página y se han añadido filetes. Y no han tocado las cajas de texto, por lo menos en los cuatro primeros ejemplares, que ha tenido a bien facilitarnos la editorial vía bloguzz.

En cuanto a las maquetas de Italeri, aquí sí hay novedades, supongo que en algo habrán tenido en cuenta su encuesta. No creo que sorprenda a nadie comprobar que la mayoría son modelos alemanes y de la segunda guerra mundial, empezando con el Tiger I, y continuando con Panther, PzKpfw IV, (Sherman de EEUU), Marder III, (T-55 de la URSS), Jagdpanzer IV, Leopard 2, (Crusader III inglés) , Jagdpanther, (T-72 URSS), (Abrams EEUU), Elefant, (Chafee EEUU), y el M40 75/18 italiano. Los moldes de Italeri son ideales para iniciarse en el modelismo, pero algunos son muy, muy antiguos. Lo sé porque varios los hice antes de que en COU abandonase esa afición, allá cuando usábamos aerógrafos con botella, así que imaginen cuánto ha llovido... No se fíen de las calcas y los esquemas que ofrecen, comparando las piezas con los libros adjuntos los más exigentes verán diferencias que para algunos son inaceptables, y para otros son irrelevantes, Por ejemplo, el Tiger I es una mezcla de los modelos inicial y medio, (me equivoqué, en realidad ofrecen la versión final), el Chafee no se puede ambientar en la segunda guerra mundial, el Elefant sólo es válido para el frente italiano... y si quieren ir más allá de montar y pintar algo según sale de la caja (perdón, la bolsa de plástico) mejor se dan un paseo por foros como los de Panzernet, donde encontrarán todo tipo de información y apoyo.

Volviendo a los libros, tampoco extrañará a nadie que la mayoría estén dedicados a los vehículos alemanes, y a la segunda guerra mundial. Ya es más extraño que, reduciendo la actual reedición de 75 títulos a 60, mantengan tomos como el dedicado a Carros pesados soviéticos (escrito en 1981, anunciado como nº 42), que en realidad fue reescrito en dos tomos por el mismo autor principal, el famosísimo Zaloga, con Los carros pesados KV-1 y KV-2, (publicado en 1995, y anunciado como nº 22), y el ahora suprimido Los carros pesados JS-2 y JS-3. También extraña que vuelvan a reeditar el dedicado a la Guerra acorazada en el frente central, (anunciado cono nº 44) publicado de nuevo por Zaloga, ay, en 1989, justo antes de que Gorvachov convirtiera su contenido en historia ficción. Se entiende que el editor español en 1999 lo justificase como "verdadero testimonio histórico de la época". Pero en 2011, con casi todo el pacto de Varsovia integrado en la CE o en la misma OTAN, ¿tiene algún sentido leer este hipotético relato de la guerra fría, repitiendo datos que se saben inexactos desde hace más de veinte años? ¿Es un título más comercial que el de cualquiera de los 15 tomos que no se van a reeditar?

Por último, un comentario sobre el precio. En 1999 creo recordar que valían 1000 795 pesetas. Ahora, después de los primeros ejemplares a 1,95 y 4,95 €, anuncian un precio por ejemplar de 7,95€. Comparando cómo ha ido la inflación, sobre todo en artículos como libros y maquetas, lo cierto es que es excelente para los más jóvenes, y casi una fruslería para los más talluditos que no estén en el paro. Por experiencia personal, y a no ser que tengas una excelente relación con tu quiosquero, considero que la opción de la suscripción directa como la más interesante, ya que este tipo de colecciones con piececitas incluidas son muy susceptibles de fallos de logística. A los suscriptores, aparte de regalos varios, les suelen mantener el precio inicial, les llega una entrega cada mes en una caja cerrada de cartón, y cuentas con un teléfono donde atienden tus reclamaciones sin problemas.

Actualización: Italeri ha tenido y tiene en su catálogo varias referencias del Tiger I, simplemente escribí que era el inicial/medio sin mirar todas las nuevas entregas. En realidad el que saldrá es este, aunque sin fotograbado. He abierto el armario donde reposan, snif, las 15 maquetas anteriores. El precio entonces era de 795 pts. Pero antes se completaba un modelo cada cinco libros, ahora se completan las piezas de cada modelo en cuatro entregas.

Los saldos de este verano

Ejem.. como siempre (es decir, tarde y mal) comentamos los saldos que este verano más o menos pueden encontrarse en librerías especializadas, grandes almacenes y puestos callejeros. Por lo que he visto, abundan los títulos de editoriales del grupo Planeta, incluyendo, me temo, casi todo el catálogo de la editorial Militaria. Entre tanto bestseller lo cierto es que se incluye una gran cantidad de novela histórica e histórico-bélica, unos pocos libros de historia militar, preferentemente relacionados con películas y series de TV, y algunos de historia general a mi juicio valiosos, como biografías y varios títulos de González Suárez de Espasa. Siguen en venta la mayoría de los títulos que en abril salieron de Ariel, incluyendo Austerlitz y La batalla de Inglaterra de Bungay. A estos libros se han añadido más de esta editorial como el Alejandro de Cartledge, Banderas de nuestros padres de Bradley, y Diario de un marine de Sledge, que interesará a quienes haya gustado la reciente miniserie de The Pacific.

También se encuentran números de la colección de quiosco RBA-Gredos, yo por lo menos he visto que se pueden comprar completos todos los tomos de la Historia de Heródoto, la guerra del Peloponeso de Tucídides, o varios de Jenofonte. Aunque la edición es de quiosco, por lo menos estos títulos en concreto cuentan con todo el aparato crítico.

Muchos de estos libros, en especial los de Crítica, ya están en bolsillo, pero esta es una buena oportunidad para adquirirlos en tapa dura por prácticamente el mismo precio, como La batalla del Ebro y La batalla de Madrid de Reverte. Este año abundan los títulos referentes a la guerra civil, incluyendo la novela de Sánchez Dragó sobre su padre, un gran número de biografías más o menos clásicas (el Lerroux de Álvarez Junco, Largo Caballero de Fuentes, la de Alcalá Zamora anteriormente en Ariel, etc.) lo que hace sospechar que empieza a saturarse el mercado con tanto título sobre esta guerra.

Confieso que, personalmente, este año no he comprado ninguno, ya tenía todos los que me podían interesar, lo que no sé si dice algo bueno de mi juicio o de mi bolsillo. Aprovecho la ocasión para recomendar un título que no llamó demasiado la atención en su día, y del que desgraciadamente descuidé hacer una reseña: los negocios de la guerra. Armas nazis para la república española de los profesores daneses Heiberg y Pelt. Una notable investigación de la trastienda del tráfico de armas y municiones durante 1936-39 desde Alemania, pero también otros países, en especial Grecia, con destinos diversos, además de España. Entre sus interesantes conclusiones recuerdo la de que Italia se vió debilitada por su implicación en la península, mientras que la Grecia de Metaxas aprovechó para renovar su capacidad bélica, en especial la fabricación de munición. Un trabajo notable de historia económica, que me temo pasará desapercibido entre novelas sobre conspiraciones nazis y grandes guerreros enemigos de Roma.

Más Ospreys de la mano de RBA

RBA Coleccionables está enviando a sus antiguos suscriptores una encuesta por correo electrónico, de la que se deduce que está estudiando reeditar la colección "Máquinas de guerra", (Vanguard, New Vanguard, Men-at-Arms...) acompañados de las maquetas de Italeri. Como hace ¿diez? años, cada cuatro números se completarán las piezas de un modelo a 1:35.

Según la encuesta, barajan un precio de 7,95 €, que no está demasiado mal. No dan ninguna pista sobre los títulos de los libros, pero lo lógico es que sean exactamente los mismos que los de la colección anterior. Por las preguntas, parece que en las maquetas sí puede haber novedades, aunque se basarán más en la popularidad que demuestren en este cuestionario, y no en la calidad de los moldes de Italeri.

Una buena noticia para los que no los tengan, que no es mi caso. Son más baratos que las colecciones inmediatamente anteriores, que en cartoné se pueden seguir comprando a 10€ encargándolos al quiosquero, o a la editorial. Así que lo más probable es que el diseño de la colección de estas "Máquinas de combate" sea materialmente en rústica, con las piececitas de Italeri pugnando por escaparse del retractilado.

Recordemos que ahora mismo RBA oferta títulos de Osprey en nada menos que tres colecciones de quiosco, que admiten pedidos de números atrasados: Segunda guerra mundial, Grecia y Roma, y Fuerzas de Élite. Además ha reeditado con otro diseño varios títulos de las dos primeras para librerías... pero en tapa blanda y a un precio de 20€.

Tonterías nazis disfrazadas de memorias

Lothar van Greelen: Vendidos y traicionados (Verkauft und verraten: Westfront 1944, 1963) Traductor: no se indica. Editorial Altaya, Colección Memorias de guerra Nº 27. Barcelona 2008. 300 pgs. Otras ediciones en castellano, editorial Acervo, Barcelona 1963-2005.

Ingenuo de mí, de todos los libros que tengo para leer elijo este. Me espero algo así como una novela de Sven Hassel pero con más historia. Para que se me entienda, en términos de best seller actuales, he sido incapaz de terminar a Ruíz Zafón, pero con Ken Follet me lo sigo pasando pipa.

Y la verdad es que la solapa del libro no engaña a nadie:
Vendidos y traicionados es una de las memorias "clasicas" sobre la segunda guerra mundial; en ellas un veterano de las Waffen SS nos cuenta sus experiencias desde el desembarco de Normandía, hasta el internamiento en un campo de prisioneros al finalizar la guerra.
La narración pretende "limpiar" la realidad de la actuación de las tropas alemanas, fuera de la propaganda aliada. El autor quiere apuntar que, como en todas las guerras, el bando ganador es quien escribe la historia y reivindica el buen comportamienteo de la mayoría de los soldados alemanes en el cumplimiento del deber.
La traducción es de otra época, con todo españolizado y generalmente correcto. Siempre carros de combate, no tanques, ni panzers. Así, la Panzer Lehr Division, es traducida muy acertadamente como la división de instrucción de carros de combate del Ejército. Se dispara una ametralladora 42, no una vulgar MG 42. En las Ardenas hay hórreos, y hornacinas, y si los cargos de las Waffen SS en principio se dejan en cursiva y con nota, pronto se cansan y un adjutant (más o menos, sargento primero) se convierte en... "ayudante". La edición de Altaya es mera fotocopia (perdón, facsímil) de la original de Acervo de 1963, no hace falta ningún cuentahilos para ver la tipografía rota pero legible.

Pero más allá de las cuestiones técnicas, el contenido sólo merece dos palabras: propaganda neonazi. O mejor tres: vieja propaganda neonazi. Sí, ya sé que las editoriales son empresas. El que una colección destinada al quiosco tenga como título "memorias de guerra", no implica que haya un comité científico eligiendo los títulos. Que lo que importa es que se vendan bien. Pero es que lo de este Lotario clama al cielo. Una búsqueda rápida en Internet muestra que el "van Greelen" es un pseudónimo, realmente se llamaban Lothar Greil. La wikipedia sólo le tiene en cuenta en alemán. Sus obras fueron traducidas al francés y al español, pero sólo se reeditan aquí. En su Austria natal hace tiempo que han olvidado a este antiguo subteniente (perdón, alférez), de las Waffen SS, excepto por la más heterodoxa de sus obras, en la que abogaba por la alianza entre "arios" y "eslavos" contra el resto del mundo. Pese a que se suponen que son memorias de alguien que vivió los hechos, las escenas bélicas apestan a cartón piedra, y las no bélicas a Corín Tellado. El que quiera encontrar algún valor a su visión de las Waffen SS, tendrá que juzgar qué credibilidad le merece alguien que en 1962 pone a los marines desembarcando en Normandía, y que aquí (1963) culpa de "la" masacre de Malmedy a... bombarderos norteamericanos.

Por lo demás, empieza más o menos como el recuerdo que tengo de los de Sven Hassel, romances incluídos, pero inmediatamente muestra de qué pie cojea. El libro puede entenderse desde la nostalgia de una juventud perdida, de los que se creyeron una élite y terminaron siendo la vergüenza de sus compatriotas. Da la impresión de que dirige su rencor no contra sus antiguos enemigos, sino contra los chaqueteros de la Wehrmacht en general, y del Heer en particular, que en la posguerra les acusaban de todos los males, a ellos, los valientes de entre los valientes, las siempre inocentes y gallardas Waffen SS.

Vuelta a Iwo Jima y al Suribachi

Me ha sorprendido encontrarme en los saldos tantísimos títulos de una editorial tan reciente como Ediciones el Andén, mala cosa si tienen que vender de baratillo títulos con menos de dos años.

Aunque se entiende cuando son ensayos de actualidad, poco menos que reportajes alargados y con temprana fecha de caducidad, no creo que sea el caso de títulos como este, Cartas desde Iwo Jima del general Kuribayashi, de Kumiko Kakehashi (Ediciones El Andén, Colección Doble Vía, Barcelona 2007; So sad to fall in battle: General Tademichi Kuribayashi's letters from Iwo Jima. Traducción de Jordi Giménez Samanes), que como bien se subtitula, inspiró la película de Clint Eastwood que ya se ha convertido en un clásico del cine, no sólo bélico. La personalidad de Kuribayashi se menciona en todos los libros sobre la batalla, pero aquí no nos encontramos con una simple edición comentada de su correspondencia, sino con un ensayo de la señora Kakehashi que recoge una buena colección de testimonios escritos y orales japoneses sobre la batalla, desde un punto de vista pacifista. En resumen, unas voces muy poco escuchadas fuera de su dominio lingüístico, en las que las cartas del comandante apenas suponen un tercio del libro.

Aunque la cultura japonesa lleva de moda en España unos 15 años, desde el descubrimiento del manga, lo cierto es que ese interés apenas roza lo que tenga que ver con "su" segunda guerra mundial. Las únicas excepciones que ahora mismo me vienen a la cabeza son los artículos sobre Pearl Harbor del 2001 en la revista Serga, por autores nipones, y el libro Kamikazes, aunque sólo uno de sus coautores es japonés. Todos ellos comparten una serie de características con los mangas que he conseguido leer (completos y sin adulterar), como Hadasi no gen (Hirosima): Se repiten. Mucho. A veces puede parecer que tanta repetición de las mismas ideas es algún tipo de error del traductor o editorial, el que haya sufrido alguna vez alguna muestra del cine japonés de serie B (La batalla del mar de Japón, El almirante Yamamoto, Okinawa, El caza zero).., llegará conmigo a la conclusión de que a los japoneses no les molesta. Kurosawa, Mizoguchi, Kobayashi, Miyazaki, son genios cuando vemos sus películas desde nuestros referentes culturales, pero semidioses si los comparamos con los nipones. Vamos, lo que va de Mazinger Z a La princesa Mononoke.

Pese a ello la visión que da este volumen de la guerra en general, y de la batalla en particular, muestra que había algo más que fanáticos descerebrados, bajitos y gafotas, combatiendo contra los heróicos marines. Desde un punto de vista pacifista (que no creo que sea el mayoritario) repasa vidas y vivencias sobre Kuribayashi, mostrando que la batalla por esta islita tiene más puntos de interés que la cansina foto de la bandera con los marines.

También resaltan los motivos por los que Kuribayashi destaca entre tantos otros comandantes japoneses. Otros autores han destacado su conocimiento de los EE. UU. y la infinita ternura de las cartas a su familia. Algunos recuerdan su innovación estratégica a la hora de plantear una batalla defensiva sin esperanzas de victoria, llevando el grueso de los recursos al interior de la isla, lejos de los mortíferos cañones de acorazados y cruceros. Pero pocos como este recuerdan su preocupación sincera por sus subordinados, completamente libre del clasismo que dominaban ejército y marina, que tan poca importancia daban a la vida de sus subordinados.

Esta colección de cartas y reflexiones de la señora Kakehashi puede que no interesen al común de los aficionados a la cosa militar, pero merecen una oportunidad. Su lectura depara detalles como la revelación de que el término gyokusai, que significa "muerte honorable", se escribe con los ideogramas "joya hermosa" y "pulverizar". Que de los 21.000 defensores de Iwo Jima apenas un regimiento de infantería (145º) y uno de blindados ligeros (26º), formaban parte del ejército regular, siendo el resto formaciones independientes creadas ad hoc con reclutas muy jóvenes o muy viejos, nada que ver con el cuerpo de voluntarios altamente entrenados que forman los marines, a los que causaron nada menos que 6.821 muertos y 19.217 heridos.

También describe lo que se cree fueron los últimos momentos de Kuribayahsi, y la vida de su familia en la dura posguerra. El teniente general Kuribayashi, ascendido a general póstumamente, era de linaje samurái, pero hijo segundo, y su viuda tuvo que vender pescado en puestos callejeros para sacar adelante a sus dos hijos.

Sorprende la humildad de la autora en los agradecimientos finales, un rasgo nada occidental, así como su continua indignación contra el alto mando y contra todos aquellos que enviaban a sus compatriotas a la muerte, mientras ellos permanecían a salvo.

Pero como siempre, ni una palabra contra el emperador.

La propia revolución militar imperial española


Título: La pacificación de Flandes. Spínola y las campañas de Frisia (1604-1609).
Autor: De Mesa Gallego, Eduardo
Editorial: Ministerio de Defensa (Colección Defensa)
Notas: 254 Págs. 17 x 24 cm.
Primera edición: abril 2009.
Precio: 12 €
Sobre esa idea general subyacente se establece y entresaca la atrayente lectura de la obra de Eduardo De Mesa Gallego que otorga casi todo el protagonismo a las dos exitosas campañas efectuadas por las tropas imperiales al servicio de la Monarquía Hispánica de la mano del acaudalado Ambrosio Spínola en las tierras de Frisia durante los años de 1605 a 1606. Conquistas, como siempre en esa lucha, algo trabadas, muy pensadas en sus planteamientos estratégicos (ver figura de Philippe de Croÿ y el Consejo de Estado) pero sobre todo bastante relegadas de la historiografía anglosajona clásica que, después de esta y otras lecturas similares, deberían volver a analizar el verdadero crédito o influencia de las armas hispánicas en futuros estudios sobre historia militar que tanto les gusta pontificar.

Una revolución militar, contramarcha en los fuegos, reducción del número de soldados por unidad, junto a la proliferación de oficiales, maniobrabilidad de las formaciones, caballería ofensiva de lanceros, que algunos autores anglos (Geoffrey Parker sobre todo) siempre han querido ver o iniciar en la figura de los holandeses de Mauricio o en los suecos posteriores de Gustavo Adolfo, quizás porque no han querido ver realmente la realidad histórica acaecida en los campos de Flandes o no han reparado en demasía en los avatares específicos producidos en una contienda de 80 años de duración. Sólo añadiré que en ese tiempo transcurrido a la fuerza se produjeron cambios sustanciales en los ejércitos contendientes y a la fuerza el motor de esos cambios fueron los propios mandos y soldados de la primera potencia mundial en aquella época, surtida, como ustedes saben, por todo tipo de procedencias “nacionales”.

Las dos inexploradas por muchos autores campañas en esa actual región fronteriza alemana-holandesa constatan la iniciativa ofensiva de los Austrias españoles para poner fin o empero conseguir una tregua relativa o duradera que dejara ese maldito frente algo estancado o casi finiquitado. Spínola enfrentado al héroe de Nieuwpoort Mauricio, no sólo se adelanta a sus acciones, sino que domina durante dos años al afamado contrincante con bastante capacidad y técnica de mando en sitios, escaramuzas, cruce de ríos o combates (ver ejemplo de Mulheim 1605) y consigue que unos años más tarde, las Provincias Unidas firmen la famosa Tregua de los Doce Años en Amberes. Un éxito rotundo del enfermo español ¿no creen? Y constatan esas andanzas arrojadas también una máxima fundamental en la guerra que aparece en el propio libro: sin dinero o economía solvente no hay sangre.

El autor se apoya para su publicación en la colección Defensa del susodicho ministerio (con auténticas joyas y obras de referencia en su muestreo de títulos a lo largo de varias décadas) y sus habituales simplistas portadas amarillas (nada de bonitos cuadros para atraer al comprador visual o profano) para, me imagino, ganar en solidez expositiva o inherente prestigio a su investigación. Eso está más o menos reconocido, no así su también tradicional parquedad en el apartado gráfico o fotográfico que suele ser nulo o bastante limitado. Y una vez más, esta edición cumple con creces esos síntomas que ¿no podrían ser subsanados en el futuro? Me podían contestar que esa es la marca de la casa de años, es decir, lo importante es el contenido, no la forma de mostrarlo. Y es lo que verdaderamente me importa cuando leo y disfruto una obra de esta colección, desde luego, pero por pedir que no quede señores...
En definitiva, una lectura para la entendida minoría (1000 ejemplares han tirado, en su primera edición) que debería llegar o marcar una próxima mayoría de autores, investigadores, eruditos o lectores con gusto por la buena historia militar.